XXIV
Festival internacional de órgano
"Catedral de León"
Septiembre - Octubre de 2007


Presentación
por Samuel Rubio
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En nuestra
sociedad se manifiesta cada vez más la necesidad de la actividad artística,
presentada de múltiples formas, a veces como manifestación de protesta
reivindicativa, pero en todo caso, o más bien casi siempre para ser más exactos,
dentro de una perspectiva liberadora, lo que ya es muy positivo.
Yo creo que nuestro Festival Internacional
de Órgano, en su ya XXIV edición, es una manifestación en toda regla; cumple con
unos requisitos culturales, y por consiguiente contribuye al buen estado de
ánimo reivindicando al mismo tiempo la formación del espíritu. Por el simple
hecho de reunirnos a escuchar música sobrepasamos la propia finalidad artística
para situarnos en el campo de las relaciones humanas. Al oír música escuchamos
al mundo, es decir, a los otros, y sin proponérnoslo estamos comunicándonos con
nuestros semejantes; por eso hay que decir que en el Festival participamos
todos: los creadores del arte, los intérpretes y los oyentes, cada uno desde su
posibilidad y capacidad, pero percibiendo todos
unas
sensaciones nunca iguales pero siempre reales.
Cuando en la sociedad en que vivimos abundan
otro tipo de manifestaciones, no precisamente pacíficas ni de carácter cultural,
bienvenido sea este Festival, pues su continuidad, el cada vez más numeroso
público, los intérpretes y su música, sin dejar a un lado su sede que nos es
otra que nuestra esplendorosa Catedral, nos hacen pensar que la vida no debe ser
una lucha por conseguir una seguridad estática sino más bien la búsqueda de un
futuro posible para todas las gentes.
No nos interesa tanto el resultado como el
cumplimiento de un deber y un derecho que a todos nos atañe: ser creadores, que
en definitiva significa vivir. En este sentido compartimos plenamente el
pensamiento beethoveniano en sus Cuadernos Íntimos cuando afirma : “Dichoso
aquel que, tras aprender a triunfar, pone su esfuerzo en el cumplimiento de las
tareas que le impone la vida sin preocuparse por el éxito”.
Samuel Rubio Álvarez
Director del Festival Internacional de Órgano "Catedral de León"
2007